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martes, 13 de agosto de 2024

Por primera vez desde la 2da guerra mundial un estado extranjero invade Rusia.

 Al igual que la invasión rusa de Ucrania no es una “operación especial militar” como insiste en denominarla Moscú, la incursión ucraniana en la región de Kursk tampoco cabe reducirla a una simple “operación terrorista”, aunque Putin haya decidido encargarle al FSB (en lugar de al Ministerio de Defensa) que lidere la respuesta.

En todo caso, la situación sobre el terreno tampoco permite concluir que estemos ante un giro radical de la guerra, por mucho que sea la primera vez desde la II Guerra Mundial que hay tropas regulares de un Estado extranjero pisando suelo ruso.


Eso no quiere decir que la penetración de varios miles de soldados ucranianos en la región de Kursk (y al parecer también en la vecina de Bélgorod) se quede en lo meramente anecdótico. Es, en primer lugar, una acción que muestra tanto la creatividad de los mandos ucranianos para aprovechar las escasas bazas con las que cuentan frente a su enemigo, como las vulnerabilidades de la maquinaria militar rusa, incapaz de garantizar la seguridad de su frontera a pesar de su abrumadora superioridad demográfica, industrial y económica con respecto a Ucrania.


Asimismo, cuestiona frontalmente el discurso de Putin, según el cual “todo va según el plan previsto”. Además, sirve para alimentar la moral tanto de las tropas como de la ciudadanía ucraniana, agobiadas por el desarrollo de la ofensiva terrestre rusa en la zona del Donbás y por los frecuentes e indiscriminados bombardeos contra objetivos civiles.


En el plano estrictamente militar, y a la espera de lo que depare una operación que está todavía en marcha, es evidente que Kiev ha logrado la sorpresa táctica, atacando en una parte del frente en la que el despliegue defensivo ruso es menos denso, lo que le ha permitido abrirse camino rápidamente. Se estima que, empleando varios miles de efectivos, son varios los centenares de kilómetros cuadrados que en una semana han pasado momentáneamente a manos de Ucrania, superando con creces lo recuperado en la fallida contraofensiva de la segunda mitad del pasado año.



El gobernador en funciones de la región rusa de Kursk, Alexéi Smirnov, ha señalado este lunes en una reunión con Vladímir Putin que “hay 28 localidades bajo el control del enemigo y que la profundidad de penetración en el territorio de la región de Kursk es de 12 kilómetros y el ancho es de 40 kilómetros”. Según los datos oficiales de Rusia, 121.000 personas han sido evacuadas y se espera la salida de otras 60.000. La incursión ucraniana, según el gobernador, ha causado la muerte a 12 civiles.

Pero eso no quiere decir que hayan podido consolidar las posiciones alcanzadas. Por el contrario, una acción de esta naturaleza consiste precisamente en un movimiento muy veloz, sin poder asegurar los flancos (lo que deja a las unidades implicadas ante el riesgo de sufrir contrataques) y aumentando las dificultades logísticas a cada kilómetro de avance (tanto para reabastecerlas con comida, munición y combustible, como para poder atender a los heridos y reparar las averías del material empleado).


Se entiende, por tanto, que es una operación limitada tanto en la entidad del golpe infligido al enemigo como en lo que cabe esperar a partir de él. Incluso aunque Kiev logre conservar la escasa porción de suelo ruso en el que ahora operan las unidades que están realizando la incursión, con la intención de contar con una baza territorial a intercambiar con Moscú en un hipotético acuerdo futuro, basta con recordar que actualmente Rusia controla en torno a unos 110.000 kilómetros cuadrados.


Lo más probable es que Ucrania haya tomado esta decisión con la pretensión de obligar a Rusia a tener que detraer tropas de la región del Donbás, donde lleva semanas concentrando el esfuerzo principal de su ofensiva, para taponar el hueco que han creado los ucranianos en unas decenas de kilómetros de un frente que se prolonga más de 1.100 kilómetros. Putin coincide que la operación ucraniana pretende “parar la ofensiva rusa” en el Donbás, según ha informado este lunes.


De este modo, Kiev espera que Moscú no tenga más remedio que intentar reducir la intensidad de unos ataques que ya han supuesto la pérdida de varias localidades y el inquietante avance de las tropas invasoras. Si eso sucede, Ucrania lograría aliviar la presión en el Donbás y ganar tiempo para reemplazar unidades muy desgastadas y contar con los últimos materiales entregados por sus aliados (aviones de combate F-16, especialmente).


Lo previsible, por tanto, es que Kiev trate de mantener por un tiempo el esfuerzo en Kursk (y potencialmente en Bélgorod y Briansk), pero sabiendo que no cuenta con suficientes unidades para ir mucho más allá, salvo que las retire de otras partes del frente (lo que sería muy arriesgado ante el actual empuje ruso).


Por su parte, Rusia tiene más opciones. Puede acumular las tropas necesarias para aniquilar por completo la penetración y restablecer la seguridad de su frontera; aunque para eso necesita tiempo para traerlas desde la retaguardia (son unidades de conscriptos y escasamente operativas) o desde otros sectores del frente (debilitando por un tiempo su propia ofensiva en el Donbás). También puede limitarse a contener el avance, esperando que se agote en sí mismo por la imposibilidad de Ucrania de superar las dificultades logísticas ya señaladas y de contar con unidades de refresco no solo para ampliar la brecha, sino también para consolidar las posiciones alcanzadas ante un enemigo superior en número.


En cualquiera de los dos casos, la apuesta ucraniana parece tener los días contados.




Fuente: eldiario.es



miércoles, 31 de julio de 2024

Petróleo sangriento: ¿Está Venezuela al borde de una guerra civil?

  No es ningún descubrimiento que todo país que posee riquezas naturales está destinado a ser el objetivo de intereses particulares, y en algunos casos colectivos, en lo que repecta a su intensiva explotación. En este caso tendríamos que señalar a un mineral clave para el desarrollo del comercio mundial, -desde hace más de 100 años-, que es codiciado por el corporativismo capitalista, y ese es el petróleo.

 Se dice que poseer grandes yacimientos del llamado oro negro, le da a un país o región grandes ventajas económicas, pero eso no es del todo así. Tener dicho mineral también conlleva a una conocida maldición, la que han sufrido una larga lista de países que luego pasaré a enumerar. Maldición que han padecido principalmente sus pueblos, -que son rehenes de estos mezquinos intereses-, pues los territorios ricos en petróleo son objetivos directos del establihment y de la elite fascista, que quieren poner sus tentáculos en ellos para su manejo y explotación. Para ello no dejarán de aumantar la inestabilidad politica, social y económica de un país, hasta someterlo por completo, hasta el punto tal de hacerlo endeudar, para así obtener sus activos (como lo es el petróleo) a perpetuidad o por décadas.

 También se han dado invasiones y guerras por el control de este mineral, tanto internas como entre países. Los ejemplos sobran: la guerra contra Irán de la década de los 80's; la 1ra y 2da guerra del Golfo contra Irak (1991 y 2003 respectivamente); la invasión de la NATO a Libia para derrocar al dictador libio Muamar El Gaddafi en el 2011, entre otras tantas incursiones militares.

La sobervia y el mesianismo de los gobernantes, no reconoce la justa y soberana manifestación de algunos sectores que se les oponen. El chavismo y el madurismo ha gobernado por 25 años, dejando tanta o más pobreza que cuando Hugo Chavéz asumió en el poder como presidente de ese país, en 1998.

 Dicho escenario podría suceder en Venezuela, -aunque todavía es muy apresurado-, dadas las circunstancias actuales y la división entre partidarios maduristas-chavistas y los que apoyan un cambio de régimen. Se podría llegar a un conflicto armado en caso de que Maduro persista en su intransigencia hacia la oposición, aunque los mitares y las fuerzas para-militares todavía responden al autócrata en su gran mayoría.

Haciendo un poco de memoria: los mécanismos de amedrentamiento

 La desestabilización y aislamiento económico para asfixiar al pueblo venezolano vienen desde hace años, cuando Washington ponía gobiernos títeres en Caracas para explotar su petróleo. Todo esto se iba sumando a la gran corrupción gubernamental, con dirigentes multimillonarios adictos al régimen, que le agregan más combustible al fuego. Toda esta corrupción de gobernantes ricos sigue en vigencia pero con un régimen independiente a las desiciones de occidente.

 En pleno siglo XXI, como hace más de 60 años, Venezuela sigue siendo el país con una de las reservas de petróleo más grandes del planeta, -luego de las que poseen el Reino de Arabia Saudita y la República Islámica de Irán-, y la más importante del continente, que la sitúan entre los paises miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo)

¿Qué es pertenecer a OPEP o la OPEC?

 Pertenecer a la OPEP es sentarse en una mesa de negociaciones muy importante, donde Venezuela, -junto a una cierta cantidad de países-, tienen un asiento y un voto previlegiado para así poder fijar la cantidad de producción del crudo, entre otras cosas. 

 Determinando la oferta, -la producción en cantidad de barriles que van a producir en el año-, se puede hacer subir o bajar su precio, manipulando el mismo. Este precio está regulado por el mercado (equilibrio entre la oferta y la demanda)

La revolución bolivariana de Hugo Chávez llegó para quedarse

  Luego de la nacionalización del petróleo venezolano, -extraído principalmente de la cuenca del río Orinoco-, por parte del entonces comandante Hugo Chavez Frías, los ataques de Estados Unidos hacia Caracas se fueron recrudeciendo con el pasar de los años. Aunque recientemente Washington levantó una serie de restricciones económicas y de compra de crudo venezolano, debido a la interminable guerra de Rusia contra Ucrania, que hizo elevar considerablemente los precios del petróleo, y por consecuencia de los combustibles en aquel país.

 Hoy en día ese gran negocio y manejo de recursos energéticos sigue en manos del gobierno, -manejado por el autócrata Nicolás Maduro-, proclamado este domingo por el CNE (Consejo Nacional Electoral) otra vez ganador de las elecciones presidenciales de su país. Elecciones que muchos ponen en duda, -entre ellos buena parte de la comunidad internacional-, por su falta de transparencia, insistiendo en que se incurrió en serias irregularidades. Es por eso que la oposición y los veedores internacionales piden que se demuestre en Actas el supuesto triunfo oficialista que dió como resultado la re-elección de Maduro a la presidencia de la nación caribeña.

 Entonces, la pregunta que muchos se hacen es: ¿Estos intereses económicos están jugando fuerte en la estabilidad politica y económica del país? La respuesta es que sí, dado que el posicionamiento de la Venezuela del siglo pasado ha sido siempre como un jugador importante en la oferta mundial de este mineral, también lo es en este primer cuarto del siglo XXI, donde el mundo sigue demandando mucho este mineral.

Milicias manejadas por intereses foraneos podrían enfrentar al ejercito revolucionario del pueblo. Por otro lado el pueblo exige el cambio de régimen. Hay pruebas de que una abrumadora mayoría votó en contra del gobierno de Maduro.

 Por otro lado, la estatización de PDVSA (Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima) por parte del chavismo, no es perdonada por el imperialismo norteamericano que quiere volver a recuperar esos recursos, para poder tener una mayor influencia en el mercado y en un jugador importante como es este país.

 La cuestión central es que el gobierno no quiere ni va a reconocer una derrota electoral evidente, a pesar de que hay un gran descontento popular por tantos años de mal manejo económico y aislamiento internacional. Al contrario de la oposición que si está dispuesta a ir a fondo para reclamar el gobierno que sostienen haber ganado en las urnas.

 La dirigente opositora Corina Machado, ha dicho que mientras no se presenten las debidas credenciales del resultado electoral, el gobierno ha imcurrido en un fraude emectoral, por lo que corre un serio riesgo otro derramamiento de sangre, como ya ocurrió en el 2014 y también en el caracaso de 1992. De hecho miles de manifestantes ya se están haciendo sentir en las calles de Caracas y otras ciudades, con sendos cacerolazos y manifestaciones cada vez más multitudinarias. 

 Los sectores de la clase baja y media, -que antes eran en su gran mayoría chavistas-, ahora se manifiestan en contra de un régimen que hace oídos sordos a los reclamos y necesidades básicas de la mayoría de los venezolanos, que lejos están de ser satisfechas. El hartazgo al autoritarismo, al no reconocerse a la oposición como ganadora de estas elecciones, puede llevar a Venezuela a otro conflicto social de gran embergadura 

 Extrañamente, Nicolás Maduro ha declarado que el sistema electoral de ese país ha sido hackeado desde Macedonia del Norte. ¿Será esta una de las coartadas del gobierno para victimizarse ante los reclamos de buena parte de su población y de la comundidad internacional? Lo cierto es que aunque Maduro tenga a la milicia y a la policia leales a su gobierno, esto no descarta que elementos "subversivos" se armen e intenten un golpe, o aun peor, una guerra civil manipulada desde Washington. Mientras tanto el presidente (ahora dictador) de Venezuela sigue reprimiendo a los manifestantes, secuestrando opositores y torturandolos.


viernes, 26 de julio de 2024

Javier Milei, un títere del sionismo internacional

 En pocas horas, el presidente argentino asistirá al mega evento masónico luciferino de los juegos olímpicos. Cita que se dá en el pais illuminati de Francia, -uno de los feudos Rothschíld-, y donde ya se ha celebrado hace exactamente 100 años los octavos juegos modernos. Allí se vovlerá a hacer alusión, -en la ceremonia inaugural de Paris 2024-, a aquella histórica cita.

 Este viernes, Javier Milei se reunirá con su par francés, -otro sionista máson como es el galo Emanuel Macron-, en busca de respaldo para financiar el gran agujero presupuestario nacional. Todo esto mientras el pueblo argentino sigue cobrando sueldos de hambre, -el que tiene la suerte de cobrarlo y de tener trabajo-, además de  sobrevivir inmerso en la pobreza. A este personaje sacado de una película de Stephen King, -sociópata por donde se lo mire-, parece no importarle como sus compatriotas caen en su dignidad y calidad de vida. 

 Esta visita y reunión no es casualidad, porque es patente que Milei fue finaciado por las familias sionistas más acaudaladas, - la misma simiente que financió el nacimiento de nuestra patria desde el exterior a través de los famosos empretitos británicos. Estos sionistas de las elite europea, -con claros objetivos de poner sus garras sobre la Argentina-, quieren expoliar nuestros recursos naturales sin dejar renta alguna. Todo este interés y el de repoblar e sur, -en caso de ser echados del territorio israelí por los musulmanes-, es que le dan especial valor e interes sobre la región de la Patagonia. El caso del Plan Andinia* y una posible migración judia al sur, -no solo para poblar esa región sino para crear un estado judio-, todavía siguen vigentes.

Una imagen vale más que mil palabras.

 Todo esto representa un real peligro sobre la Argentina y la región, en donde residen los intereses de la patria. Patria concebida sobre la reclamación del pueblo por su bienestar y soberania de toda intromisión exterior, que desde hace tiempo está manejando la agenda nacional y mundial, con gobiernos corruptos, entreguistas y fabricantes de pobres. En fin, funcionales a las corporaciones transnacionales.

 Algunos de estos gobiernos son más propensos a gobernar con el populismo y otros a entregar todo el control del estado a unas pocas manos. En definitiva todos estos gobiernos representan una decadente clase política que se enriquece en detrimiento de la gran mayoría, por un sistema politico vaciado y viciado de calidad en recursos humanos eficientes, que en definitiva se convierten en los fraudulentos representantes del pueblo.

 En este contexto, la mayor parte de la clase política argentina, -fogoneando desde los medios de comunicación por periodistas mercenarios-, posibilitó el auge y ascenso del outsider Javier Milei. Un presidente que adora viajar al exterior y codearse con la elite de Silicon Valley, del establishment politico y empresarial del primer mundo, entre otros. Y aunque muchos lo tilden de loco, Milei es consciente de lo que hace y deshace a su paso. Juega en su rol de mandatario outsider al taparse los ojos, -cuando de miseria se trata-, porque eso no fue culpa suya.

  Ees por eso, que somos cada vez más los que abrimos los ojos y vemos en Milei a un títere del sionismo internacional. Por supuesto que él no lo oculta, al contrario, dió clara señales de alineamiento y alienamiento al confesarse judío y pro-sionista, juntandose con destacadas y siniestras figuras de la más recalcitrante derecha facista mundial.

 Mientras la República Argentina sigue golpeada desde hace años por un agravamiento de su crisis socio-economica, que parece no tener fin-, este personaje tiene la intención de entregar bastos recursos naturales a un puñado de bestias. La misma suerte corren las potencias y los paises pobres, sometidos al látigo de los carceleros sionistas dueños de los medios, bancos y empresas más importantes del planeta, que detestan a la gran mayoría de los que habitan este planeta. Así lo dejó establecido el sionismo de los Rothschild y compañia, en el Protocolo de los Sabios de Sion.

Arriba a la derecha, la ceremonia de competencia de los Juegos Olimpicos imaginados por una IA. A la izquierda el consejo de los 12 ó 13. Abajo a la izquierda el títere Javier Milei, presidente de Argentina. A la derecha otra de las postales masonico-sionistas.

  Que casualidad, -como dirian los chinos,- que la crisis genera oportunidades que no deben ser desaprovechadas. Esta ha sido secuestrada por la demagogia de un reducido grupo de anarco capitalistas, listos para que nada cambie. La crisis argentina que nació hace décadas, -al menos desde hace medio siglo y que engloba a todas las demás-, ha dado periodicos agravamientos en las condiciones de vida de su golpeada clase media y baja. Esta misma tiene impulso desde los centro de comando illuminati, o sea la banca extranjera.

El sionismo ejerce una manipulación cultural y económica

 Aunque no todos los gobiernos se apegan al mismo plan, todos hacen funcional a la famosa piramide de pobreza y esclavismo. Es por esto que aún más grave de toda esta crisis economica y social, es la decadencia espiritual y moral de los pueblos embrutecidos, en consonacia a las practicas non sanctas de casi todo occidente, manejado por el sionismo internacional.

 Mientras el mundo sigue con los ojos cerrados, -como los de Milei-, sin empatía por el pobre y el ciudadano de a pie, el planeta de la elite sigue progresando en una verdadera fábrica de pobres y marginados. Este es el mundo que muchos seguimos ignorando y que no despierta de su letargo, quizás porque muchos de nosotros tampoco tenemos empatía por los postergados. Si fuera como dice Milei, -que con mas libertad y capitalismo se sale de la pobreza-, paises prosperos como los EE.UU., no tendrían sus propias fábricas de marginados en las grandes urbes y alrededor de ellas.

 La esclavitud de muchos, es la libertad de unos pocos. Estas elites de origen masónico y satánico detestan al pueblo, al pobre y al verdadero Dios, pues su dios es Lucifer. Es nuestro deber depertar de esta pesadilla y volvernos la de ellos.


*Sobre el Plan Andinia, aquí un link con información: https://es.m.wikipedia.org/wiki/PlanAndinia

martes, 23 de julio de 2024

Francia, un país colonialista

El historiador Pablo Lacoste pone el foco en la afirmación, tironeada la semana pasada, de que Francia "es un país colonial". Un tuit de la vicepresidenta Victoria Villarruel uso el tema en escena y la hermana del presidente Milei pidió disculpas al embajador francés. Aquí está la historia real.

Las declaraciones de la vicepresidenta argentina, Victoria Villarroel, han puesto nuevamente en el centro del escenario el papel de Francia como potencia colonial. Algunos periodistas y políticos la han criticado muy duramente, como ha sucedido esta mañana en Radio Mitre de Buenos Aires, por decir "tamaña barbaridad" a la vicepresidenta. Al parecer, estos formadores de opinión no han tenido en cuenta algunos antecedentes, que conviene refrescar.


Francia formó uno de los mayores imperios coloniales de la historia moderna y contemporánea de la humanidad, con colonias en América, África y Asia.


En América, el imperio colonial francés se extendía por Canadá, centro de EEUU (la cuenca del Misisipi-Misouri, conocida como "Louisiana"), varias islas del Caribe, incluyendo Haití y Martinica, además de la Guyana Francesa en América del Sur. El modelo económico predominante fue la hacienda de monocultivo de productos coloniales como azúcar y algodón, con mano de obra esclava. La revolución francesa abolió esa esclavitud, pero Napoleón Bonaparte volvió a implantarla. Para vergüenza eterna de los franceses.


África, los galos colonizaron amplios territorios, comprendiendo aproximadamente un tercio de ese continente; y sometió a su población a condiciones infrahumanas para explotar y extraer los recursos naturales.


Arriba a la izquierda el presidente de Francia, Emanuel Macron. A la derecha el futbolista emblema de la selección francesa, Kylian Mbappé. Abajo Napoleón Bonaparte y el mapa de África.

En Asia, los franceses colonizaron Viet Nam y crearon la mortífera guerra colonial. Para la mayoría de la opinión pública, Viet Nam está asociada al imperialismo de EEUU, pero es una distorsión de imagen generada por la alta visibilidad que tuvo el tramo final de ese largo conflicto, donde sí estuvo el país americano. Pero desde antes de su nacimiento como país, el colonialismo sobre Vietnam fue responsabilidad de Francia.

La Guerra del Opio fue otra página gloriosa del imperialismo francés en Asia. Aliados a los ingleses, los franceses atacaron China para obligar al emperador a aceptar la introducción del opio.


Mandaron sus flotas de guerra, bombardearon puertos y ciudades, destruyeron vidas y bienes públicos y privados, incluyendo el palacio del emperador, para humillarlo a él y a todo su pueblo. Toda esta destrucción tuvo como objetivo asegurar la entrada y comercialización de la droga en su pueblo. En este episodio, Francia adquirió el título de narco-imperio.


Volviendo al continente americano, Francia impulsó invasiones militares a varios países como México y Argentina. En México, el ejército francés tomó el poder del territorio e impuso en el poder al emperador Maximiliano I, de origen austríaco.


En Argentina, la flota de guerra francesa atacó en las décadas de 1830 y 1840, para abrir mercados, imponer sus condiciones comerciales y derrocar gobiernos locales. Promovió las guerras civiles argentinas, y llegó a aliarse con la provincia de Corrientes contra las fuerzas nacionales. Marinos franceses desembarcaron en las costas argentinas y realizaron incursiones signadas por la destrucción y la violencia. Atacaron y bombarderaron localidades como Magdalena y Rosario. Tomaron el control de partes del territorio argentino, como la isla Martín García y realizaron incursiones remontando el Paraná, que culminaron en combates abiertos como la Vuelta de Obligado.


Argentina estuvo entre los países más dañados por el colonialismo francés. Las eternas y cruentas guerras civiles que se prolongaron hasta 1853 fueron sistemáticamente financiadas y promovidas por la flota de guerra de Francia, instalada en el Río de la Plata con actitud agresiva.


A los aspectos militares hay que añadir los culturales; la penetración de la cultura francesa en la gastronomía, la moda, etc., tuvo un efecto inhibidor para el desarrollo de la cultura en América Latina en general, y de Argentina en particular.


¿Han pedido perdón los franceses al mundo, por sus cinco siglos de colonialismo?



Autor: Pablo Lacoste.



BIBLIOGRAFIA:


Cantón Álvarez, José Antonio (2016). Opio, comercio y colonialismo: El opio en la penetración colonial europea en Asia y China. Granada: Universidad de Granada, 2016. [http://hdl.handle.net/10481/41152]


Cuervo Álvarez, Benedicto (2014). "Maximiliano I y el Segundo Imperio Mexicano". La razón histórica. Revista Hispanoamericana de Historia de las Ideas n° 18: 82-116.


Damasco, Luis Francisco Asis (2017). "Los conflictos internacionales por el comercio: Guerras del Opio y bloqueo anglofrancés". In Iure (La Rioja) 7 (2): 108-142. https://core.ac.uk/download/pdf/228415451.pdf


Devés, Eduardo (2020). "Nacionalismo-coloniaje". En: Devés, Eduardo y Alvarez, Silvia (editores). Problemáticas internacionales y mundiales desde el pensamiento latinoamericano. Teorías, escuelas, conceptos, doctrinas, figuras. Santiago, Ariadna.(editores): 155-158.


Gials, Francisco (2019). "Revolucionar la revolución. La revolución haitiana y la francesa, entre paralelismos y disrupciones". En: Dávilo et al: 107-119.


Meyer, Jean (2000). "¿Qué estamos haciendo aquí?". México, CIDE, n° 4 pp. 1-28.


Remedi, Fernando (2017). "Modernidad alimentaria y afrancesamiento. Ciudad de Córdoba (Argentina) en el tránsito del siglo XIX al XX". Historia Crítica, n.o 65 (2017): 71-92. https://doi.org/10.7440/histcrit65.2017.04


Vigneron, M. Christine (2016). Imaginario de lo cotidiano. Afrancesamiento y vida burguesa en México (1880-1920). Puebla, Universidad de Puebla.


Bak-Geller Corona, Sarah (2009). "Los recetarios "afrancesados" del siglo XIX en México". Anthropology of food S6. https://doi.org/10.4000/aof.6464.



Fuente: memo.com.ar





domingo, 21 de julio de 2024

La China imperial otra vez al acecho

La agenda expansionista del cuarto país más grande del mundo le lleva a mantener disputas territoriales con la mayoría de Estados con los que comparte frontera. Desde los años setenta, la economía del gigante asiático ha experimentado un crecimiento sin igual en el resto del mundo, y se disputa el título de primera potencia global con Estados Unidos. Este desarrollo vertiginoso, sin embargo, ha ido acompañado de un fuerte nacionalismo interno y reclamaciones sobre aquellos territorios que antaño formaron parte del Imperio chino.

Las disputas territoriales más extensas las mantiene con su gran rival geopolítico en el continente asiático, India, las cuales se concentran en Cachemira y el Tíbet. En el primer caso, el conflicto afecta a los territorios de Aksai Chin y el valle de Shaksgam, ambos en el noreste de la región y bajo control efectivo chino dentro de la región autónoma de Sinkiang. Pakistán reconoce la soberanía de Pekín sobre ambos —el valle de Shaksgam se lo cedió de hecho en 1963—, pero India considera que ambos están ilegalmente ocupados.


Mapa de las disputas territoriales de China con sus vecinos.


Asimismo, China reclama el estado indio de Arunachal Pradesh o Tíbet Sur —por su nombre chino— como parte de la región autónoma del Tíbet. Por otro lado, si bien no es una disputa entre Estados, al menos reconocidos, la reclamación de autonomía del Tíbet sigue siendo un problema interno para China desde que se lo anexionara en 1952.


También en la zona del Himalaya, China se disputa pequeños enclaves montañosos con India y Bután, aunque hay negociaciones en marcha con este último para acabar de demarcar la frontera que separa a ambos.


Además de con India, China tampoco mantiene una buena relación con otros países asiáticos cercanos a Occidente como Japón o Taiwán. Sí que lo hace por el contrario con Rusia, Bangladés, Corea del Norte o Pakistán. En el caso de este último, el gigante asiático apoya a Islamabad en su propia reclamación en Cachemira contra India a cambio de la construcción de infraestructuras relacionadas con la Nueva Ruta de la Seda, un proyecto chino que pretende revitalizar las antiguas rutas comerciales que conectaban China con Europa y otras partes del mundo, por medio de carreteras, ferrocarriles y zonas económicas especiales que benefician también a los países asociados.


En paralelo, China ha desarrollado una red de puertos y bases militares en el océano Índico, desde el sudeste asiático hasta el Cuerno de África. Este proyecto, bautizado con el nombre de «collar de perlas chino», resulta problemático para India y sus aliados occidentales por la expansión de la infraestructura alrededor de su perímetro y el aumento de la influencia naval china en el Índico.


Mapa de las disputas territoriales en el extremo oriente.


En el sudeste asiático las disputas chinas se concentran en el mar de la China Meridional (o mar del Sur de China), donde choca con otros Estados ribereños como Vietnam, Malasia, Brunéi, Filipinas o Taiwán. China reclama como suyas todas las aguas y territorios dentro de la línea de los nueve puntos, entre ellos las islas Paracelso, las Spratly y el arrecife de Scarborough, además de  Taiwán. Los recursos que albergan las islas y las aguas adyacentes y la importancia estratégica por el tráfico comercial del mar de la China Meridional son los principales motivos detrás de dichas reclamaciones.


A pesar de todo ello, la aspiración territorial más importante de China pesa sobre la isla de Taiwán, tanto por su recorrido histórico como por ser un foco de tensiones geopolíticas internacionales. Se originó tras la guerra civil de 1949, y Taiwán o la República de China, que se considera a sí misma la verdadera China, reclama la totalidad de la República Popular China y otros territorios como Mongolia, partes de Rusia o las islas disputadas en el mar de la China Meridional. La pequeña isla asiática no forma parte de la ONU pero sí cuenta con el apoyo militar de Estados Unidos para disuadir a Pekín, si bien este ha amenazado en numerosas ocasiones con usar la fuerza para reunificarla.


De esta forma, en el mapa de las reclamaciones territoriales chinas se entremezclan reivindicaciones históricas como la de Taiwán con incentivos económicos y estratégicos, como puede ser la Nueva Ruta de la Seda o el contrapeso a la influencia occidental en la región.



Fuente: elordenmundial.com


viernes, 10 de mayo de 2024

Antonio Rivero, el famoso gaucho que enfrentó y expulsó (por unos meses) a los piratas ingleses de las Malvinas.

Luego de la ocupación militar británica de nuestras islas, Rivero y sus compañeros se sublevaron contra las nuevas autoridades.

A decir verdad, hay pocos datos sobre la vida de Antonio Rivero anterior a los sucesos ocurridos en las Islas Malvinas. Se sabe que nació en Entre Ríos, más precisamente en Concepción del Uruguay en 1808. También se sabe que viajó a Malvinas en 1829 junto a Luis Vernet para trabajar como peón en los campos de las islas.


Vernet había sido nombrado ese año a cargo de la Comandancia Politica y Militar de la isla Soledad por el gobernador de Buenos Aires, Martín Rodriguez. Durante su misión en las islas Vernet impulsó la economía creando un saladero y una curtiembre. Pero cuatro años más tarde “el diablo metió la cola”.


Luego de haberlo intentado en varias oportunidades anteriores, el 3 de enero de 1833 el Reino Unido ocupó las Islas Malvinas militarmente y utilizando la fuerza. John James Onslow, el capitán de la corbeta HMS Clio, no dejó ninguna autoridad británica para gobernar el archipiélago, pero en cambio le dió al irlandés William Dickson la tarea de izar y arriar el pabellón británico cada vez que pasara un barco y todos los días domingo.


El gaucho Rivero, un héroe de Malvinas en pleno siglo XIX.

Dickson (que venía de trabajar con Vernet) y el capataz francés Juan Simón, aprovechando la ocupación británica, aumentaron el maltrato y las exigencias sobre los peones que trabajaban en el campo. Y la situación se volvió insostenible.


Islas Malvinas donde batalló Antonio Rivero.

El 26 de agosto de 1833 un grupo de ocho gauchos que aun vivían en las islas se reveló, con Antonio Rivero (a quien llamaban Antook) a la cabeza.


Actuando por sorpresa y armados, tomaron control de las islas y dieron muerte a los representantes de los británicos. Esto que impidió obviamente el izado de la bandera británica como había ordenado Onslow, el capitan inglés ocupante. En cambio, los rebeldes volvieron a izar la bandera con los colores argentinos. La insurrección duró cinco meses, mientras los rebeldes esperaban ayuda del gobierno patrio, pero esta nunca llegó.


El 9 de enero de 1834 el teniente Henry Smith arribó a las islas a bordo de la fragata Challenger. Tenía la misión de asumir como gobernador británico, y su primera orden fue la de perseguir a Rivero y los demás sublevados. Éstos lograron resistir por dos meses, pero el 18 de marzo lograron capturar a Antonio Rivero, el último de los sublevados que aun no era prisionero de los ingleses.



Los rebeldes capturados fueron enviados a Londres para ser juzgados. Pero luego fueron absueltos y devueltos a Sudamérica. Llegaron a Montevideo. Y desde ahí, Rivero volvió a ingresar a Argentina.

Según algunos historiadores, Rivero se incorporó al ejército de Rosas, y murió en combate enfrentando nuevamente a los ingleses en la Vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845. En esa fecha los argentinos actualmente conmemoramos el Día de la Soberanía Nacional.




Fuente: Billiken


lunes, 26 de febrero de 2024

Murió Jacob Rothschild, uno de los hombres más ricos y poderosos del planeta.

 ️El banquero británico Jacob Rothschild murió a los 87 años. Su familia declaró: "Será enterrado siguiendo la costumbre judía en una pequeña ceremonia familiar, y luego habrá un memorial para celebrar su vida".

La familia Rothschild es la dinastía más famosa del mundo, debido a su fortuna, influencia y antigüedad, que se remonta al siglo XVIII. Además, su dinero es difícil de rastrear, lo cual ha alimentado los rumores que lo acusan de controlar medios de comunicación y bancos centrales de países y continentes a base de financiarlos.


️ Algunos de sus familiares han estado involucrados con personas sórdidas o en guerras: el Grupo Edmond de Rothschild hizo negocios con el violador y traficante sexual de menores Jeffrey Epstein, y la empresa Rothschild &Co intenta lucrarse con los fondos que EE.UU. y Europa enviarán para la construcción de Ucrania.


El personaje animado del Sr. Burns está inspirado en Jacob Rothschild. Con un patrimonio neto de 500 trillones de dólares, es dueño de la gran mayoría de los Bancos Centrales y este clan financió ambos lados de las guerras desde Napoleón.

Este personaje ha sido parodiado por la famosa y popular seria animada "The Simpsons", como el controvertido multimillonario Sr. Burns, tranformando a Jacob Rothschild en el paradigma del multimillonario viejo, rancio y avaro que opera desde las sombras.


Los teoricos de la conspiración lo ponen a Jacob Rothschild y a su primo Evelyn Rothschild, -también fallecido en el 2022-, como los principales financistas del Vaticano, la corona de Inglaterra, entre otros poderosos en puestos claves del poder mundial. También se los considera como los cabecillas de uno de los clanes mas importantes de la élite mundial, pertenecientes a la logia de los Illuminattis o las 13 familas más poderosas e influyentes del planeta.


Estas familias son señaladas como pertenecientes a una red de poderosos que controlan absolutamente toda la economía mundial. Todo esto se lo deben, en parte, a sus habilidades para los negocios. Pero nada de esto hubieran logrado sin su fidelidad a Satanás y a la practica de sacrificios humanos y rituales que le ofrecen a él y su cohorte de arcontes y demonios. Aunque la idea parezca descabellada y fantaseosa, estos poderosos invierten muchisimo dinero en la industria armamentistica, la esclavitud de la sociedad entera e influencias en paises pobres (son expoliados de sus riquezas naturales a cualquier costo), entre muchos otros negocios licitos y oscuros que tienen.


Son dueños de la Reserva Federal (o sea de la moneda más poderosa del planeta), propietarios de grandes reservas de oro y dinero (líquido y pasivos). Ellos están en la cima de la pirámide social y por fuera de la ley. Además no pueden ser juzgados ni condenados por ninguna corte, ni foro judicial, por su estirpe o título de nobleza.




Fuentes: Bloomberg & The Wall Street Journal.


martes, 5 de diciembre de 2023

El General Invierno que venció a Napoleón, apenas sobrevivió un 20% de la 'Grande Armée'

En el otoño-invierno de 1812 las tropas de Napoleón sufrieron un duro correctivo en la Campaña contra Rusia. Los combates, las enfermedades y el intenso frío mataron al 80 % de las tropas napoleónicas.

 El riguroso invierno ruso, caracterizado por las bajas temperaturas (ocasionalmente un frío extremo) y las nevadas, se conoce coloquialmente como El General Invierno. La estación fría en Rusia dura aproximadamente cinco meses; desde noviembre hasta marzo, si bien la crudeza invernal no es igual todos los años. Algunos el frío es “razonable” (razonable en Rusia es no bajar de los -15 ºC), otros son muy fríos y otros son gélidos, con temperaturas que bajan con holgura de -25 ºC en amplias zonas de Rusia, incluida la capital, Moscú.

Se achacan al frío algunas de las más sonadas derrotas militares en territorio ruso. A menudo se afirma que la mala adaptación de los ejércitos extranjeros al invierno de aquel país y a sus famosas heladas de la Epifanía ha sido el factor desequilibrante en muchas de las contiendas que allí han tenido lugar; algo que conviene matizar. Habitualmente, lo que ha hecho el intenso frío es terminar de rematar a unos ejércitos ya maltrechos por la falta de provisiones y/o por las enfermedades.


Napoleón entrando en la ciudad de Moscú, arrasada por los incendios ocacionados por tropas de ambos bandos.


Aparte de eso, los rusos, ante el avance de las tropas extranjeras, se retiraban quemando todo a su paso, y eso suponía un golpe más duro que el propio combate cuerpo a cuerpo. Los ejércitos de Carlos XII de Suecia, por ejemplo, sucumbieron de esta manera en la Rusia de Pedro I El Grande. Cayeron derrotados en la batalla de Poltava, en 1709, lo que coincidió, además, con el invierno más crudo de todo el siglo XVIII. El intento frustrado de Napoleón por conquistar Rusia, constituye una de las mayores campañas militares de la historia, con un impresionante despliegue de tropas y un desastroso balance final de bajas.


El pinchazo contra Rusia de un gran estratega


La figura de Napoleón Bonaparte (1769-1821) emergió con fuerza tras la Revolución Francesa, gracias a sus victorias militares, que le llevaron a coronarse como Emperador de Francia en 1804. Extendió su poder y la influencia del país galo gracias a las guerras que fue declarando por toda Europa.


En muchas de ellas salió victorioso, lo que engrandeció su figura, pero sus ansias por controlarlo todo le llevaron a cometer errores. El más grave de todos ellos fue tomar la decisión de invadir Rusia en 1812, sin haber valorado previamente que no solo se enfrentaría a un ejército que, sobre el papel, era inferior, con menos efectivos.


En el mes de junio de 1812 Napoleón logró reunir junto al río Niemen (frontera natural de Rusia con la actual Lituania) casi 700.000 hombres procedentes de distintos países europeos que estaban bajo sus dominios. A la Grande Armée, compuesta por 250.000 soldados y casi otros tantos de reserva, que constituían la fuerza central de asalto y que estaban bajo su mando personal, se unieron otros frentes militares. El resultado fue el mayor ejército jamás formado en el Viejo Continente hasta la fecha. Rusia logró desplegar 280.000 soldados en la frontera polaca. La invasión comenzó el día 24 al cruzar el citado río.


Bonaparte y sus tropas sufriendo el crudo y extremo invierno ruso.


Tras los primeros enfrentamientos con los rusos, escarceos y avances, las bajas comenzaron a ser importantes en el Ejército Imperial Francés. La campaña militar se alargó más de lo previsto. El abastecimiento de alimentos a la tropa empezó a fallar, los combates y las enfermedades comenzaron a disparar el número de pérdidas humanas, aunque lo peor estaba por llegar. A principios de septiembre, las tropas napoleónicas iniciaron el asedio de Moscú, y el día 7 tuvo lugar la cruenta Batalla de Borodino, que si bien se resolvió con una victoria francesa por la mínima y la conquista de la ciudad, el coste en vidas fue enorme.


El ejército “ganador” se reducía poco más de 100.000 soldados, que se encontraron una ciudad casi fantasma, con incendios provocados por los propios rusos, según su conocida estrategia de quemar aquellos pueblos o ciudades que se veían forzados a abandonar. Tras pasar un mes en la capital rusa, padeciendo cada vez un frío más intenso, sin que los rusos aceptaran la derrota y firmaran la paz, las ya muy castigadas tropas napoleónicas iniciaron el penoso camino de regreso a casa.


Batiéndose en retirada contra el frío extremo


Para tratar de esquivar en parte las bajas temperaturas, Napoleón y sus mariscales de campo decidieron elegir una ruta de vuelta bastante más al sur que la siguieron al iniciar la invasión, pero la resistencia rusa les cerró esa posible salida, por lo que tuvieron que emprender el regreso por una latitud más alta, ya con bastante frío a finales de octubre, pero sin llegar a ser extremo. Las complicaciones llegaron sobre todo a partir del 9 de noviembre, en que la temperatura bajó hasta los -11 ºC. Habían recorrido cerca de 400 kilómetros desde que abandonaron Moscú.


Gracias a la conocida carta estadística realizada por el ingeniero francés Charles J. Minard (1781-1870), que acompaña estas líneas, tenemos la oportunidad de conocer las bajísimas temperaturas que tuvieron que soportar las tropas napoleónicas aquel gélido mes de noviembre de 1812.




En la parte inferior de la citada figura aparece una gráfica con las temperaturas que se alcanzaron algunos días. Vienen expresadas en la escala termométrica Réaumur, ya en desuso, que establecía una división de 80 partes en vez de 100 entre los puntos de congelación y ebullición del agua en condiciones normales de presión y al nivel del mar.


El 14 de noviembre aparecen -21 grados Réaumur (ºRé), que equivalen a -26 ºC. El 28 de noviembre las tropas soportaron una temperatura similar (-20 ºRé = -25 ºC), el 1 de diciembre el frío se intensificó más, alcanzándose -24 ºRé (= -30 ºC), y todavía más el día 6, en que se registró la temperatura más baja de todo el viaje de regreso: -30 ºRé, equivalentes a -37,5 ºC. La sensación térmica que vivieron aquellos soldados fue todavía de temperaturas más bajas, debido al viento que tuvieron algunas jornadas.


El diezmado ejército invasor fue menguando todavía más, debilitado por semejante crudeza invernal, en aquel penoso viaje de vuelta, sobreviviendo solo un tercio de los hombres que habían salido de Moscú. De todos los soldados que iniciaron la Campaña de Rusia, únicamente sobrevivieron un 20% (del orden de 60.000) Tan estrepitoso y doloroso fracaso militar le pasó factura a Bonaparte. Quedó seriamente tocado. Se inició su declive. Dos años después, en 1814, se vio obligado a abdicar. Acostumbrado a ganar batallas, fue derrotado por El General Invierno.




Fuente: https://www.meteored.com.ar/noticias/ciencia/el-general-invierno-que-vencio-a-napoleon.html