sábado, 30 de enero de 2016

¿Los descendientes de los gigantes todavía existen entre nosotros?

 Es claro que los nefilim o gigantes existieron hace muchísimos años y por las claras evidencias que existen en todo el mundo, que incluyen evidencias geológicas como esqueletos de gigantes de más de 4 metros, hasta el día de hoy hay descendientes de aquellos primeros seres que tomaron un aspecto humano. Muchos de ellos "cayeron" o llegaron de otra constelación y se hicieron presentes en muchas culturas, propiamente en occidente y en oriente. A estos antiguos seres se le da un origen extraterrestre, probablemente venidos de la constelación de Orión. Fueron ellos los dioses de la antigüedad venidos de las estrellas en sus propios carruajes (naves)

Eva, la mujer que posee auténticos genes
 de los antiguos gigantes o nefilin.
 Estos seres que se mencionan varias veces en la Biblia, según el libro del Génesis serían los descendientes de los «hijos de Dios» (ángeles o más probablemente creyentes) y las «hijas de los hombres» (incrédulas) que vivían antes del diluvio (Génesis 6:4). Se usa el mismo nombre para referirse a unos gigantes que habitaban en Canaán en el momento de la conquista israelita (13:33 Números). La Septuaginta traduce esta expresión como γίγαντες (gigantes) y la Vulgata como «gigantes».

 Existe una explicación alternativa. Los creyentes, los que creían en la esperanza de la promesa de Dios (Génesis 3:15 «... Él te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar») se casaron con mujeres incrédulas y su descendencia acabó abandonando la fe en la promesa. Por eso en el siguiente versículo (Génesis 6:5) dice «Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra.» Por otro lado el término nefilim significa “los descendidos”, o “los que hacen caer”, lo cual concuerda con aquellos que rechazaron a Dios y que venían de otra dimensión u otros mundos.

 Según la traducción, el término nefilim o neofits se ha traducido variadamente por "gigantes", "titanes" o aún se ha dejado transliterado en el original hebreo.

 Para unos los Nefilim serían ángeles caídos (nafal: caer), según esto serían los "hijos de Dios" (בני האלהים, bnei ha'Elohim) mencionados en Génesis 6:2 y 4. Efectivamente en la Biblia hebrea la expresión "Bnei haElohim" es usada varias veces como perífrasis para referirse a los ángeles, como en Job 1:6; 2:1, y de acuerdo con esto la Septuaginta traduce esta expresión, tanto en estos pasajes como en Génesis, como “Ángeles”. En la traducción del libro pseudoepigráfico de Enoch los Néfilim no son los ángeles caídos, sino gigantes violentos (nafal también puede significar: "hacer caer", "derribadores"), frutos de la unión de aquellos "ángeles caídos" con hembras humanas. La expresión "Hijo del hombre" es usada en la Biblia hebrea como perífrasis de "ser humano" (1 Samuel 15:28; Job 16:21; 25:6; 35:8; Salmo 8:4; 144:3; 146:4; Jeremías 50:40; Ezequiel 2-48; Daniel 7:13, etc.). Así, las "hijas de los hombres" (bat haAdam) estarían en contraste con los "hijos de Dios". Flavio Josefo refiere a esta tradición en su libro III, 1:

 "Muchos ángeles de Dios convivieron con mujeres y engendraron hijos injuriosos que despreciaban el bien, confiados en sus propias fuerzas; porque según la tradición estos hombres cometían actos similares a los de aquellos que los griegos llaman gigantes".

 Algunos creen que pasajes como 1 Pedro 3:19, 20 y Judas 6 también se refieren a estos ángeles caídos, incluso que serían citas del libro de Enoch:

 “En el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua”.

(1 Pedro 3:19, 20)

 “Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales DE LA MISMA FORMA QUE AQUELLOS, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza...”.

(Judas 1:6)

 Según otra interpretación, los Néfilim serían solamente una raza de gigantes sin relación alguna con los "Hijos de Dios" de Génesis 6:4. Incluso posteriormente en lengua aramea, el término Nephila pasó a referirse a la constelación de Orión por su parecido a un gigante guerrero. El texto de Génesis 6:4 presenta una lectura tal que permite suponer que se trata de tipos distintos de personas y que los gigantes existían aún antes de que los "Bnei haElohim" se unieran a las "hijas de los hombres":

 "Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres".

(Génesis 6:4)

 Este pasaje es uno de los más conocidos y que hace referencia directa a que no estábamos solos en este mundo. También hace referencia a su importante estatus en la sociedad de entonces por lo que tomaron a mujeres humanas para crear su propia descendencia.

 La Biblia hebrea también se refiere a casos en los que los ángeles (Nefilim) se materializaron en ocasiones y hasta tuvieron funciones biológicas corporales, comieron y bebieron con los seres humanos. (Génesis 18:8).

Nefilim en los textos apócrifos

 Igualmente los gigantes son nombrados en otros textos considerados apócrifos, tales como:

 El Libro de Enoc: (de la Biblia etíope); presenta una descripción más detallada sobre los gigantes bíblicos.

 El diluvio universal, y como consecuencia la destrucción de toda la humanidad, fue provocada por estos seres - Libro Enoch capítulo 10:1-9 -, que no habrían sido creados según los planes de Dios, - Libro Enoch capítulo 10:15-16 7.cp15-, no tienen capacidad espiritual y por tanto no tienen resurrección. De forma similar se trata, según otras versiones, de la descendencia de los ángeles caídos y las hijas de Caín, de donde surgió esta raza con el fin de sabotear los planes de Dios, cruzándose y contaminando la descendencia de Adán (Ne-phil'-im, significa derribadores). La palabra Refaim se interpreta también como fallecido o muerto.

En el Libro de los Jubileos (de la Biblia etíope), complementa la historia presentada en el Libro de Enoc.

 Además del Génesis, el término vuelve a utilizarse para designar a una raza de gigantes:


 "Cuando Moisés envió a los espías a la tierra de Canaán, regresaron con la noticia de que allí habitaban gigantes" (Num. 13:33)

 También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos. (Reina Valera 1909)

Números 13:33

 En el Deuteronomio: "Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre". (Deuteronomio 2:10, 2:11, 3:11)



 Según la medida antigua en codos, pasados a metros:

 Un codo equivale a 0,4 a 0,6 metros aproximadamente, lo que nos daría un total de hasta 4 metros y medio de estos gigantes, según el pasaje bíblico anterior.

 En otro famoso pasaje escrito se lee:

 "¿Acaso, siendo joven (David), no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat?" (Eclesiástico. 47:4)

Baruc: (un libro deuterocanónico) "Allí nacieron los famosos gigantes de los primeros tiempos, de gran estatura y expertos en la guerra. Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez". (Baruc 3:26, 3:27,3:28)

 Libro de la Sabiduría: (un libro Deuterocanónico de la Biblia) "Así también, al comienzo, cuando murieron los orgullosos gigantes, la esperanza del mundo se refugió en una balsa (Arca de Noé) que, conducida por tu mano (Yahwéh), dejó al mundo la semilla de una nueva humanidad". (Sabiduría 14:6)

2 comentarios:

  1. probablemente y aun existan, despues de todo hay demonios por todos lados que pueden hacer reencarnaciones ...

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  2. Talvez aún existan y vivan a nuestro alrededor pero no son como antes y por eso no los diferenciamos

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